El es el azufre sublimado y lavado. El azufre es un elemento esencial que está en todas las partes del organismo. En homeopatía el niño es el pequeño que se irrita fácilmente y es difícil de consolar.

El niño Sulfur se ofende con facilidad y luego se niegan a hablar. Cuando quieren algo lo tienen que conseguir al momento.

Son desordenados y poco amantes de la limpieza. Su tiende a presentar impurezas, sequedad y escamación. Suelen dormir con los pies destapados o sacando un pie fuera de la cama. Los labios, boca, nariz, párpados y ano pueden tener un enrojecimiento anormal o estar irritados.

¿Cómo reconocer a un niño Sulfur?

No existe una morfología Sulfur. Pueden ser niños gordos o delgados que en equilibrio gozan de buena salud, son optimistas y activos, pero en se vuelven gruñones, irritables y perezosos sobre todo si son delgados.

Son niños desordenados mejor dicho, viven en un “caos ordenado”, si buscan algo en su desorden lo encuentran. No son precisamente muy fanáticos de la limpieza, se lavan a regañadientes.

Tienen tendencia a filosofar y están cargados de ideas y ocurrencias. Sulfur tiene problemas en la piel, sobre todo picores que empeoran con la humedad. Sudan mucho y su sudor huele. Al pequeño Sulfur le gustan los dulces y las comidas condimentadas.

El Sulfur regordete es redondo, pletórico, feliz de vivir, alegre, cordial, muy abierto y sociable, es un hiperactivo. Siempre tiene calor. Con gran resistencia física.

En desequilibrio Sulfur se vuelve impulsivo, reacciona de forma violenta a los obstáculos con furia repentina llegándose a poner el rostro coloreado. Son fácilmente irritables, difíciles de consolar. Es incapaz de sentir rencor y no comprende que alguien se sienta molestado por sus iras.

El Sulfur delgado es grande, encorvado, a menudo fatigado, con sensación de hueco en el estómago hacia las 11 horas, siempre suelen estar hambriento y tiene debilidad general.

Tiene alternancia entre periodos de cansado y de energía. Cuando el Sulfur delgado está en la  fase energética se vuelve activo, optimista, social, extrovertido. Si está cansado se vuelve irresoluto y perezoso, con una tendencia al desorden y a la bohemia.

Consulte en cualquier caso a su médico, terapeuta, farmacéutico o profesional de la salud que le pueda aconsejar. Foto: dorisalb, „Hellau und Allaf“ piqs.de.

  • Elisabet

    Muy buen artículo. Gracias! La descripción parece ser exactamente mi hijo. Voy a probar el sulfur y a ver si se mejora.

  • Anónimo

    Encontré vuestra web a través de un grupo de Homeopatía en Linkedin. Se agradece, de verdad, que por norma mandéis a las personas a visitar a un homeópata. Ya son muchas las personas que conozco desengañadas de la homeopatía, por no ofrecerles buenos resultados, después de utilizarla aconsejados por Internet o en una farmacia.

    Responder a estas preguntas es tirar piedras sobre nuestro tejado. Las buenas prescripciones solo resultan exitosas, si previamente ha habido una buena anamnesis.